mafia, Netflix, series

MIÉRCOLES DE NETFLIX. OZARK

Los antihéroes han llegado para quedarse y para adueñarse de los personajes, horarios y temas principales de los contenidos de entretenimiento.

Siendo así, podemos no verlos evitando participar de una posible apología del delito y la falta de valores; o, podemos elegir uno que otro que no parezca tan malo y observarlo siempre como a un personaje de la ficción que pudiera ser cualquiera en el mundo real.

En lo personal, los Sopranos y Breaking Bad son, para mi gusto, grandes ejemplos de estos casos, se suman el Señor Ávila, Ray Donovan, Billions y las que no me gustan que explícitamente se refieren a los narcotraficantes como Escobar, Narcos, el Chapo, o el señor de los cielos.

En ese rubro del hombre de familia que es un delincuente que trata de educar a sus hijos y vivir el sueño americano aparece Ozark, ambientada en un lugar de recreo veraniego en donde un atribulado hombre financiero tiene que arrancar una serie de negocios para poder continuar su relación con los capos de la mafia para los que trabajaba y que lo tienen amenazado de muerte.

La trama es básica y en algunos casos como el capítulo 7, muy previsible, soportada en la presencia de las clases bajas de Estados Unidos, conocidos como “White trash” o “rednecks”, lo que da lugar a la lucha de clases; también se hace presente la homosexualidad y la sociopatía del personaje que representa a la autoridad y que resulta realmente detestable.

Durante el trayecto, podrán encontrar similitudes con Breaking Bad, incluso en el ritmo de la trama además de las características de algunos personajes; se entrelazan la infidelidad, la culpa, el auto rechazo, el cinismo, la honestidad brutal, y la descomposición de los modos sofisticados y llenos de rituales y señales del mundo de la mafia que ha pasado a ser más bien burdo.

 

MARATÓN. De plano, porque habrá capítulos que los dejen picados y otros que los harán enojar, pero si se enganchan le van a seguir.

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