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Volar sin alas. Nominados.

Amlo jamás ha volado en el TP 01, pero es el presidente que más lo ha usado.

Para cuando el avión presidencial sea rifado, Carlos Bremer, Emilio Burillo, los Alemán y varios millonarios más, estarán listos para pagar por él una cantidad mucho menor a la del valor comercial de la aeronave, harán millonario al, de seguro, popular ganador del concurso, nos habrán entregado a nuestro nuevo Güicho Domínguez, el avión más famoso de México, concluirá sus servicios al Presidente que jamás voló en él, pero sin duda, fue el que más lo usó y aprovechó; o quién sabe, en una de esas, si nadie le llega al precio y el pueblo así lo pide, se divide el premio, la mitad pa el ganador, la otra mitad para abono a capital de Banobras y ahora si, ya inoculado, el presidente lo comienza a usar o a darle algún ocurrente giro a la historia, pues mientras siga funcionando, el 787 sigue desviando la atención de los temas realmente importantes… ¿no me creen? Imaginen a alguien enfermo que durante toda la semana pasó muy malas noches y largos días por falta de medicamentos y atención médica y que este viernes se fue a la cama con la ilusión de ganarse el premio mayor y despertó el sábado, ciertamente entusiasmado. (Caso real)

Es increíble cómo el presidente se adueña del espacio público, es suyo y nada más, con la facilidad con que un adolescente controla a unos niños de kinder, nuestro presidente nos domina y al parecer le ha encontrado el modo a dos segmentos indispensables para ser todo poderoso: a las mayorías y a sus críticos.

Los primeros, desde luego, son la base en la que no solo reposa su popularidad sino su amplio margen de maniobra política para hacer lo que le plazca, (incluso rifar algo que no es suyo) los segundos, amedrentados, temerosos, se van haciendo menos y cada vez más silenciosos, o como comenzaremos a ver en unos días, migran a Estados Unidos con el pretexto de la elección de este año.

¿Qué nos enoja más?

¿Que nos gobiernen con ocurrencias o que no se nos haya ocurrido antes?

Vendrá la rifa y después, seguramente la inauguración de un aeropuerto inútil, de un tren incompleto y de una refinería distópica.

Recién platicaba con mi amigo con el que nunca estoy de acuerdo, incluso cuando me opongo a mis propias ideas, él encuentra el modo de asumir la postura que yo asumiría normalmente; esta vez decidí manifestarme confiado en la transformación, en el cambio seguro, en la evolución del servicio público y en el fin de la era de la corrupción, mi amigo, para no variar, me dijo lo que ya sabía, que son iguales o peores, que los sueldos bajos son lo de menos, que no estamos mejor y que pronto empezaremos a estar peor, sin embargo, la esperanza desmedida sigue en el aire, la campaña de amlo continúa y creo que nunca terminará, porque al tabasqueño lo que le gusta, lo suyo, lo suyo, lo suyo, es la campaña.

Nominados.

Parásitos, Joker, Érase una vez en Hollywood y 1917 recibirán los principales reconocimientos de la 92 entrega de los premios Oscar, mientras que El Irlandés, Jojo Rabit, mujercitas, historia de un matrimonio, pero sobre todo Netflix, se conformarán con los premios complementarios de la gala de la que siempre hablamos y rara vez quedamos satisfechos.

Por mi parte, me extrañó que no incluyeran a los Avengers endgame, pues me pareció una película que tenía todos los elementos para ser considerada.

Los mexicanos dedicados al cine en Hollywood, tendrán ahora como representante al fotógrafo Rodrigo Prieto por el irlandés, Rodrigo ya ha sido nominado, al menos lo recuerdo por broke back mountain o cómo yo le puse “no sea joto compadre y deme un beso”.

PD. Evidentemente no voté por el Presidente, pero lo respeto y deseo que en la medida de su entusiasmo y sus ganas de que todo salga como él dice, a los mexicanos, a todos, nos vaya mejor, el hace su parte, como yo hago la mía, y así, fijados todos en un mismo objetivo, mejorar, los mexicanos debemos ocuparnos más de lo que nos toca a cada uno y no en criticar lo que hacen u omiten los demás. Tengo muchas dudas pero una sola certeza: somos un pueblo resiliente que se las ha visto negras, duras y maduras, pero aquí seguimos… y aquí seguiremos.

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LA MUJER PERFECTA

Existiría si no me hubiera elegido a mi, ese es su único defecto.

Es cada cosa necesaria cuando se necesita, amor, apoyo, comprensión, inspiración, paciencia, valentía y pasión.

Es indomable como su voluntad, como su entusiasmo, cómo su incesante manera de defenderse.

Bella, cautivadora, nadie puede evitar verla, es difícil no buscar su mirada y es imposible no perderse en ella.

La mujer perfecta decidió dejar de serlo por mi, para enfatizar la belleza de su alma y el encanto de su ser.

Tierna brisa, ola poderosa e incesante fuente de suspiros, nada tengo que reprocharle, si acaso el tiempo, que aunque sea todo, no alcanza.

Para Oliva, mi esposa.

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REPÚBLICA DE DOS

¿Comienza el viaje o continúa, ahora acompañado?

Vivir en pareja, es definitivamente una sabia decisión, ciertamente la Coca Cola sabe mejor con Bacardi, la pizza con piña y los tacos con salsa, ¿porque diablos no seríamos mejor complementándonos con alguien más?

Del modo en que se decida, siempre y cuando sea así, una decisión consensuada, aderezada desde luego con romance, peleas, contratiempos y aventura, la vida en pareja comienza antes del si acepto, pero después de descubrir si ella habla dormida, si despierta de malas, si habla bajito para desquiciarte o si le desagrada que apachurres la pasta de dientes.

Renunciar a la individualidad y a la privacidad y de algún modo seguir ejerciéndola y respetando la de la pareja es un arte que con el tiempo se vuelve oficio, sin embargo la vida en pareja es otra vida, una a la que uno lleva no solo su ropa, su compu y sus plantas, sino lo que somos, nada más ni nada menos; comenzamos un viaje nuevo, renunciando al viaje solitario de la soltería, emprendemos una nueva etapa con el gran compromiso de cuidar de alguien más y con la enorme bendición de que alguien más nos cuidará.

Como todo viaje requiere ropa para toda ocasión, la vida en pareja requiere que estemos preparados o al menos conscientes de que a veces habrá fiesta, a veces trabajo, otras descanso e inevitablemente tristeza; también, como todo lo que se planea, tendrá imprevistos, sorpresas y muchos sinsabores, que al final son la fortaleza de la pareja, no somos felices por lo malo que evitemos, sino a pesar de lo malo que nos pase.

No todo es divertido, pero si aleccionador, todo va al baúl de los recuerdos, ahí mi única recomendación, guarden solo lo que valga la pena atesorar, desechen lo más pronto posible lo malo, los rencores y las tristezas, dejarlas con nosotros, o peor aún, guardarlas para siempre, solo hacen mas pesada la vida y, les aseguro, no vale la pena.

Si vivimos en pareja es porque somos compatibles, al menos en lo fundamental, porque nos amamos, pero a veces nuestro amor es incompatible con todo

lo demás que nos rodea, ahí es donde entra la devoción por la pareja, para ir a esa reunión, ver esa película, escuchar esa playlist o abrazar aquellas cosas que en otra vida, simplemente no haríamos; no es que finjamos o pretendamos, es que el amor lo vale, no es un sacrificio, es amar cada parte del paquete, no hay otro modo.

Los adultos somos seres heridos, lastimados, asustados, reaccionamos a nuestro entorno, con una mezcla de experiencia y predisposición que hace muy difícil enamorarse, por eso es tan valioso el amor y tan entrañable la vida en pareja, es renunciar al yo y abrazar al nosotros, a un nosotros cotidiano, permanente, invisible.

La pareja recibe regalos, felicitaciones y consejos, yo les regalaré unas almohadas que son el fin y el principio de sus días juntos, si por alguna razón no están juntos ahí estará, además del espacio, el olor y la esencia, la almohada, lista para recibir lo que sea, con extrema mudez, como cotidianamente atestigua el amor, les regalo también las 4 erres, se que no serán suficientes para todo lo que nos pasa o nos puede pasar, pero piensen en su amor como una mesa, y en las erres como las 4 patas de la mesa, las 4 son importantes, necesarias y se complementan:

Respeto.

Romance.

Resiliencia.

Reciprocidad.

¡buen viaje!

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AÑOS DE PERROS.

maky

La mascota por excelencia, el mejor amigo del hombre, protagonista de pintura, escultura, literatura, cine y televisión, sujeto de nuestro afecto y, en años recientes, hasta miembro de la familia. El perro es, sin duda, el segundo habitante del planeta, la fiel y eterna compañía.

Por mi vida han pasado muchos cuadrúpedos inolvidables, entrañables y queridos, todo comenzó con Sultán, un pastor alemán al que recuerdo muy negro y que vivió con nosotros apenas cuando yo tenía 2 años. Querido y temido, el perro se me paró de patas y a partir de ahí viví años de miedo, de terror, Sultán dejó la casa porque la convivencia era imposible y hasta la juventud, siempre tuve miedo a los perros, quien lo sufra o lo haya tenido me entenderá, es realmente una sensación que recorre el cuerpo, que nubla los sentidos y que, en grados extremos puede ser grave.

Muchas veces fui reprendido por ese miedo, sufrí incontables ocasiones cada que íbamos a una casa con perro, cuando tenía que pasar en la calle junto a uno, incluso fui perseguido por algunos que, afortunadamente, jamas me mordieron.

En esos años, hubo un solo perrito que ademas de no tenerle miedo, se ganó mi cariño y mi admiración, El Chiquis, era un perrito callejero en Almoloya del Río, que fue adoptado por mis abuelos Don Job y Doña Mary y que pronto se convirtió en la mascota de mis primos Abraham, Miguel y Marco, así como en la compañía pastora de mi tío Gollo (qepd). El Chiquis, mediano, flaco, comía sobras y acompañaba diario a mis primos a la escuela, también a tiempo iba por ellos a la salida y los encaminaba a casa, caminaba con mi abuelo en la entrega de las fotos y acompañaba a mi tío Gollo en las labores del corral y la magueyera, era un perro leal e inteligente, como Rintin, el perro de mi papá cuando fue niño y del que siempre nos contaba; por si fuera poco, los domingos El Chiquis nos cuidaba del Popeye, el perro bravo que temíamos encontrarnos al final de la bajada en la que nos divertíamos jugando mis primos, mis hermanos y yo. Perrazo.

En la navidad de 1994, un nuevo pastor alemán llegó a nuestra familia, un amigo de mi papá se lo obsequió y ante la inminente mudanza a una casa que requeriría de cierta presencia canina, “El Oso” fue bien recibido, acogido y querido, gracias a él y a su “estirpe” perdí el miedo a los perros. Era un perro juguetón, que vivía con una familia que no sabía tener perro, nunca mis hermanos y yo tuvimos una obligación con su cuidado o limpieza, pero cuando el patio o el jardín eran nuestro campo de juego “El Oso” era el cuarto hermano; tenemos la teoría de que se volvió un poco loco después de ser golpeado por un carro en la cabeza, pues después de eso comenzó a perseguirse la cola todo el tiempo, por alguna razón siempre tenia puesta su correa que era de cadena, y entre sus volteretas y la cadena, vaya golpazos que nos propinó a muchos. Oso fue el primer morador de la nueva casa, convivió con los albañiles y corrió, nadó en un estanque y fue feliz en aquel terreno, los días que lo visitábamos solía ponerse triste y acostarse en nuestro regazo, por primera vez vi llorar a un perro; ya juntos nuevamente, tuvo una esposa, Nala y muchos hijos, no recuerdo cuantos, pero eran muchos pastores alemán, que pronto pasaron a cero, pues un descuido durante unas vacaciones nos dejó sin mascotas.

en aquella época llegó Milo, otro regalo, era un salchicha adorable, se volteaba de panza a la menor provocación y no dejaba que nadie se aproximara a la casa, lo quisimos entrañablemente, pero murió pronto.

Milo segundo llegó a finales de 2003, en mi cumpleaños, mi papá se lo regaló a Santiago y durante toda su vida guardó una conexión mística con mi hermano, Milo segundo nos dió a Fiona que hoy, ya viejecita, sigue poniéndose de panza y haciendo desatinar a los perros más grandes, como si el tamaño le ayudara.

En octubre de 1998, llegó a la casa de mis papás otro pastor alemán, Kino, de criadero, fino y muy bonito pero chaparrón, fue entrenado junto con Junior y Rufo, labrador y pastor inglés, en obediencia y seguridad. En 2004, cuando tenía casi 6 años y estaba ciertamente abandonado y descuidado, Kino vino a vivir conmigo, ya para ese momento yo me había emancipado y estaba a meses de casarme, pero en un viaje a un curso, fui víctima de robo y mis papás con preocupación me pidieron adoptar al perrazo. Sobre Kino he escrito bastante, hoy basta con decir que a través de él, descubrí la conexión con los animales y cuando se fue, sufrí mucho y ni siquiera averiguar su paradero me dio paz, creo que por el contrario. Fue el mejor perro del mundo. Pinche Kino.

En agosto del 2014, justo cuando le iba proponer matrimonio a Oli, planee suavizar la noticia para Vale, no porque fuera mala, al contrario, cuando en algún momento le avisamos nuestra decisión la pequeña me abrazó de inmediato, aferrándose como diciendo, conste eh. Así pues, regalarle una mascota era ayudarla a entusiasmarse con la nueva familia y (según yo), para que aprendiera a tener responsabilidades (jajaja a la fecha sigue renegando de ellas). Fue así como llegó Boly, una Lhasa Apso que es poco menos que mi otra hija, esos perros que viven dentro de la casa y que viajan contigo y que duermen contigo, desarrollan perronalidad y la de Boly es padrísima, es mi compañera cinéfila, si bien no vamos al cine si vemos muchas películas y series juntos, es mediadora en los pleitos maritales, cariñosa y solidaria y a través de ella, Oli, Vale y yo, fuimos testigos de la belleza de la naturaleza, pues fue madre de 7 cachorros -6 vivos-  a los que alumbró y cuidó como si fuera experta.

De esos 6 cachorrillos, Chubaca se fue con Candy, mi comadre, la mamá de Frod, el papá -tremendo garañón, le bastaron unos minutos para preñar a mi pobre princesa tibetana- Gynzu se fue con la mamá de mi Charly Varela, pues meses antes había perdido a su querida mascota, Mily, la fifí, se fue con mi mamá que siempre ha querido a sus perros pero jamás como a esta peluda; Sumer y Suomy se fueron con la familia de Oli y la tremenda Maky se quedó con nosotros a vestir santos.

Los perros viven mucho menos que los humanos, dicen que su primer año es equivalente a los primeros 15 nuestros y después van de 9 a 4 con diferentes variaciones dependiendo el tamaño o la raza. Yo tengo mi propia teoría, y es que los perros viven menos porque aprenden más rápido y no pierden el tiempo en cosas que los humanos si, por ejemplo, los humanos guardamos rencor mucho tiempo, a veces de por vida, si amamos a alguien nos cuesta trabajo expresarlo, tardamos lustros en descubrir lo que nos gusta, duramos años trabajando para poder tener un patrimonio y finalmente, cometemos el mismo error muchas veces, locura pura, diría Einstein.

Pero los perros no, no guardan rencores, te aman de inmediato, no mienten, no son falsos, pronto en la vida descubren que su vocación somos los humanos y se abocan a nosotros sin importar como los tratemos, resuelvan pronto el futuro porque no tienen que trabajar, simplemente se dedican a vivir y por todo ello, los humanos necesitamos muchos más años para descifrar lo que nuestros peludos amigos resuelven casi al nacer.

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UNA TEMPORADA PERDIDA.

(Foto tomada de Seunonoticias.mx)

Terminó la temporada de futbol para el Toluca.

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Con un partido emocionante, con un marcador que hace 18 meses nos hubiera hecho vibrar en aquella final que perdimos contra los mismos Santos de Torreón, el Toluca cerró una de sus temporadas de mayor fracaso.

Como equipo profesional, pero además como un equipo de tradición, pues se trata del tercer equipo más ganador del futbol nacional, después del América y las Chivas, los Diablos Rojos, están obligados a ser protagonistas permanentemente, pues los equipos ganadores de otras décadas son el referente de  la cultura futbolera de la capital y del Estado de México.

¿Qué le ha pasado al Toluca?

Sobre su dueño, Don Valentín Diez, heredero del apasionado Don Nemesio, se dicen muchas cosas, sin embargo no se puede negar su cariño por el equipo y por la ciudad, Valentín, como buen hombre de negocios, proyectó al equipo provinciano y chiquito al nuevo siglo como un equipo con alcances internacionales, al menos así lo hacen ver su estadio, sus contrataciones y su manejo de los medios electrónicos y redes sociales.

También como hombre de negocios, contrató a colaboradores que trabajen por resultados, a los que debió haberles impregnado el amor por la camiseta, pero no lo logró, aquí es donde me pregunto, ¿no hay buenos administradores y gente de negocios que le vayan al Toluca, seguramente dispuestos a dejar sus trabajos en grandes compañías por venir a administrar y gestionar a un equipo profesional de futbol?; incluso, ¿ninguno de los ex jugadores del club se han capacitado para poder prestar esos servicios a la institución?

Durante años, el semillero del club, particularmente la escuela de Jalisco, nos brindó  grandes jugadores, con calidad para hacernos campeones, llegar a la selección y pensar, incluso, en la internacionalización, pero parece que, de la mano de muchas otras canteras, las reglas de la liga y la primera división, han hecho merma en el crecimiento de esos canteranos, muy a pesar de que ha habido algunos debuts de jóvenes con talento, nuestras fuerzas básicas no viven su mejor momento.

Sobre las grandes contrataciones, las figuras del equipo y los entrenadores, es justo mencionar que no todos son malos pero que tampoco todos están hechos para venir al Toluca, nuestro equipo, aunque no es el más rico o el más ganador, si es uno de gran tradición, que merece no solo profesionalismo sino respeto, amor a la camiseta y gratitud con la institución y con la afición, más allá de las mafias y las grillas que, dicho sea de paso, en el futbol profesional son terribles, al Toluca deben llegar jugadores que terminen amando la camiseta, al club y a la ciudad, ¿se puede?, claro, en diferentes generaciones de vecinos, todos conocemos a un ex jugador que se quedó a hacer vida entre nosotros, ¿a poco no?

La afición, la que se abona y canta, la de ocasión y la de closet, incluso la que en algún momento siguió al club por el estilo de juego y por los resultados, que no fueron exclusivos de un técnico o de una sola generación de jugadores, pues desde el de Meza de finales del siglo pasado, con Albarrán, Carmona, Macías, Blanco, Alfaro, Estay, Abundis, Morales y Cardoso, pasando por el de Lavolpe con Cristante, Sánchez, Zinha; el del Tolo con Da Silva, Díaz, Dueñas, los De la Torre, hasta el de Chepo, con Talavera, Romagnoli y Brizuela, incluso los de Saturnino y Cristante, el Toluca daba buenos espectáculos, conseguía las cimas de las tablas de posiciones, hacia pedazos el cociente del descenso y llenaba de trofeos las galerías del club; le vamos al Toluca porque aquí nacimos, pero también porque vibramos con su historia, con los “si se puede”, con las finales memorables, con las golizas históricas, con los records de Cardozo y Hernán, le vamos al Toluca porque es un equipo entregado, con tradición y orgullo que es lo mínimo que les pedimos para mantenernos aquí, en las malas y en las peores, en las sequias, porque hemos sabido esperar años para ver títulos, pero nadie está dispuesto a esperar ni un partido más, sin entrega, sin corazón y sin amor por el equipo que amamos.

 

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De película. Basada en hechos reales.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Cuando esta frase o algunas otras por el estilo aparecen al principio de una película de Hollywood, pueden estar seguros que el término “basada” debe entenderse como la posibilidad de que el filme no se parezca mucho a la realidad.
Por el contrario, nuestra realidad, parece sacada de una película, con malos muy malos y buenos insuficientes, llena de injusticias y de giros inesperados; quizá por eso, quienes estamos influenciados por el cine desde niños, queremos vivir historias de amor, superación, acción o drama como en las pelis.
“De película” estuvieron las vacaciones, el noviazgo o la graduación, el nacimiento de los hijos, (al menos así me lo han hecho saber mis papás) muchas veces recordamos como escenas épicas el campeonato de fútbol, el triunfo robado, el primer beso.

Corría el año 2000 cuando junto a Gerardo Castañeda, Arturo Cid, Jorge Gómez, Toño Galván, Toño Sotelo y Manolin, desarrollamos 165 páginas de internet para  candidatos a múltiples cargos, cada uno de los aspirantes tenía un muro con su foto, sus datos relevantes y publicaciones de su campaña, al mismo tiempo, mandamos hacer un mueble de madera que parecía un cajero automático, al que le metimos un monitor touch screen y podías navegar en las páginas de los candidatos, ese desarrollo lo hizo mi compa Fernando Flores, quien hoy es uno de los mayores productores de cajeros de servicios; cuando dejamos de usar el cajero, Manolin y Cid desarrollaron una interfaz para hacerlo rocola de las más de 7000 rolas que tenían, fue en una de esas noches de ingenio que le platicaron a mi amigo de siempre David Korenfeld, su idea de que todas esas canciones cupieran en un pequeño dispositivo; abrimos cibercafés temáticos, desarrollamos un proyecto de capacitación para el empleo que convertimos en escuela de computación, iniciamos con nuestro amigo “el vano”, una red social llamada desvelados, pensando que a cualquier hora, en alguna parte del mundo había alguien desvelándose… de película, pero real, muy real. 

2016 puede ser el año más fílmico de este siglo, o incluso de la historia, como nunca Facebook se convirtió en otro mundo, virtual y literalmente, a través de esa red podemos distinguir intereses, tendencias y estar prácticamente en vivo en cualquier lugar del mundo, como de película.

Donald Trump ganó y como en la película de alien contra depredador, “perdemos todos”.
Algo tan terrible como el holocausto viven los migrantes sirios que quieren llegar a Europa o a cualquier otra parte del mundo; nada más estremecedor que el accidente aéreo del Chapecoense, con la carga dramática de los que se salvaron porque no pudieron tomar el vuelo que deberían, de película. 
Por mi parte, siempre he pensado (le consta a Manolin) que mi vida es un sitcom en el que las risas no son grabadas y el humor negro, él sarcasmo y el ácido y cáustico pensamiento de nuestra época dan como resultado un programa con altas y bajas de audiencia, a veces aburrido, otras veces estresante, con personajes que en ocasiones el espectador no entiende y otros tan entrañables que recuerdas siempre. 
En vivo y a todo color, “2017” basada en hechos reales, la película de nuestra vida está próxima a un giro, a nuevas aventuras, a enfrentar dramas y retos, a sufrir, a gozar, pero definitivamente, vamos en una sola escena sin repetición naturalmente condenados al mismo fin, al que eso sí, podemos llegar de muy distintas maneras.
No hay botón de reset, ni actualizaciones o nuevas versiones, simplemente somos nosotros intentando aprovechar la oportunidad que se presenta con el inicio de un nuevo año, por mi cuenta, les deseo todo lo que les han deseado, más un poco de paciencia y sabiduría para poder distinguir lo bueno de lo malo y sus consecuencias. ¡Salud!
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BELLEZAS EN MI ENTENDIMIENTO

PARA VALE. (El día que perdió su pulsera)

Vivimos en un mundo material, nuestra era ha sido marcada por el sistema capitalista y el consumismo, “existimos después de tener”. Somos esclavos de poseer, de recibir, de dar, cuando hay un cumpleaños dar o recibir buenos regalos es una satisfacción, de manera opuesta, no poder dar o no recibir regalos genera tristeza, eso no debiera ser.

Las marcas, la moda y nuestro entorno de convivencia definen nuestros gustos, cuando en realidad, en ocasiones no sabemos bien a bien lo que nos gusta y tampoco entendemos o vemos la diferencia entre lo que necesitamos o queremos.

Trabajamos por necesidad, porque trabajar es un medio para subsistir, para cubrir primeramente nuestras necesidades, para ahorrar para los tiempos en los que ya no trabajemos y, también, trabajamos para darnos gusto, para comprar y hacer las cosas que nos divierten.

Pero tener no nos define, lo que nos define es lo que hacemos todos los días, lo que pensamos y cómo lo decimos y convertimos en acciones, nos define la manera en la que tratamos a los demás, a nuestro entorno y a nosotros mismos; nunca permitas que una cosa por valiosa que sea, te haga sentir más o menos que nadie.

¿Te acuerdas cuándo nos conocimos, cuántos relojes tenía? Aunque solo puedo usar uno a la vez, me gustaba coleccionarlos porque de niño le costó mucho trabajo a mis papás darme mi primer reloj, de hecho el primero que tuve me lo regaló una tía y era de niña, ya imaginarás lo que me avergonzaba usarlo. 😅

Cuando tuve que decidir entre conservarlos o venderlos para acompletar el enganche de nuestra casa, no lo dudé y tampoco sufrí mucho cuando me robaron, incluso los más preciados, al final lo que aprecio es el tiempo y sigo siendo puntual.

Te deseo que pronto compremos otra pulsera, pero deseo con más fuerza que cómo lo dijo Sor Juana Inés De la Cruz, hace cientos de años, en bellas e inmortales palabras, lo realmente importante es alimentar el alma y la sabiduría y no enfocarnos en poseer o tener.

(Es un soneto como el que hicimos)

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?

¿En qué te ofendo, cuando sólo intento

poner bellezas en mi entendimiento

y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas,

y así, siempre me causa más contento

poner riquezas en mi entendimiento

que no mi entendimiento en las riquezas.

Yo no estimo hermosura que vencida

es despojo civil de las edades

ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor en mis verdades

consumir vanidades de la vida

que consumir la vida en vanidades

Sor Juana Inés De la Cruz.

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