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COMPUTADORAS. EL ANTÍDOTO ANTI TODO.

Mi relación con las computadoras se remonta a los lejanos días de la década de los ochenta del siglo XX cuando casi cada domingo acudíamos, en familia, al Aurrera de Toluca, después de visitar a los abuelos en Almoloya Del Río el celebrity blanco conducido diestramente por mi papá, se enfilaba por Pino Suárez e Isidro Fabela a la tienda de autoservicio en la que, cada ocasión yo suspiraba con 2 objetos de mi afecto, las computadoras súper modernas en las que tentoneaba sus teclados y las raquetas, acto seguido y de vuelta en la realidad mi tarea casi siempre era ir a formarme al pan por las 10 teleras que me encargaba mi mamá, mientras ella se formaba por los embutidos. Durante la semana que apenas iniciaba, me encantaba fantasear de vez en cuando con ser un chico computarizado, como en la serie de canal 5 (https://youtu.be/YMVW_dc_g08 )y claro con tener mi raqueta de Jimmy Connors.

No fue sino hasta 1995 que la familia tuvo su primera computadora con Windows, office e impresora láser, un sueño hecho realidad.

Ya para el 2000, había comprado 20 computadoras, incluida mi propia laptop ultra delgada para la aventura que, junto con mis amigos, iniciamos en Internet haciendo páginas para candidatos, después tuve un ciber café y una escuela de computación y también lo perdí todo, errores de novato.

Batallé mucho para volver a tener una laptop, pero eventualmente lo logré, ahora la uso cada vez menos, pues mi compu con todo y su tiburoncito pegado a lado de la manzana, ha pasado a ser parte de la fuerza de ventas thermomix. 🤷🏾‍♂️

En el mundo laboral mi primer trabajo no incluía computadora, apenas y me lograron improvisar un escritorio y una silla -todo para hacerme sentir bien recibido- al lado de la recepción de aquella Unidad Jurídica, la compu vino después, y vaya que le di uso, proyectos de resolución a recursos de revisión e informes circunstanciados a recursos de apelación, juicios de inconformidad, de protección a los derechos políticos electorales del ciudadano y de revisión constitucional electoral, quedaron registrados en aquel equipo.

Con el tiempo en otro de mis empleos, tuve la fortuna de ser el encargado de tecnologías de la información, cuando me plantearon el proyecto de comprar 3000 computadoras, lo primero en lo que pensé fue en los usuarios y sus necesidades, después en los espacios físicos, los gastos colaterales, la infraestructura de conexión (cables, concentradores, etc.) y los recursos humanos para atender cada solicitud de apoyo técnico. Por todos lados era innecesario e inviable.

Mi propuesta fue, crear módulos de trabajo con un gran servidor (era 2008 todavía no teníamos acceso a los servicios de la nube que comenzaba a gestarse), que los usuarios que no ocuparan la computadora como primera herramienta de trabajo, recurrieran al módulo disponible, accedieran a su cuenta, realizarán su trabajo, lo guardarán, imprimieran, etc. diseñé la propuesta con pantallas planas y por cada módulo de 8, una computadora con usb, dvd, bocinas, etc. para cuando era necesario. No era una ocurrencia, como responsable también del área de planeación, sabía que las computadoras eran usadas el 90 por ciento de las veces para escribir textos, solo en las áreas técnicas y periciales se requería de otro tipo de programas y aditamentos. La propuesta representaba un ahorro y una transformación en la cultura laboral del lugar, que por cierto vivía una etapa de modernización en su agencia central, sin embargo no prosperó y tuvimos que continuar con la idea original. Al poco tiempo comenzó a ponerse de moda el arrendamiento de computadoras y sistemas de fotocopiado, con sus pros y sus contras, permitió equipar de buena manera a muchos servidores públicos de todos los niveles y de muchas partes del país.

El presidente amlo ha propuesto que -para empezar- los trabajadores de la Secretaría de Economía reduzcan en un 75 por ciento su equipamiento de cómputo, es decir, por cada 4 equipos existentes y utilizados ahora, pretende dejar solo 1, que si bien es cierto con planeación, organización y estrategia, podría funcionar en algunos casos, la medida, ocurrencia diría yo, no obedece a análisis, estudios o al entendimiento claro del funcionamiento de la dependencia sino más bien a una decisión muy al estilo del mandatario: ¿porqué tantas computadoras?, son muchas, no son necesarias, eso es un despilfarro, ese dinero debe usarse en otra cosa, le diría el presidente a su secretaria de despacho.

Y así, sin entender ni conocer el funcionamiento de la administración pública, la 4T desmantela sin razones justificadas y sin prever absolutamente nada, las instituciones que tardaron décadas en forjarse, toma decisiones que no solo limitan las herramientas, ya de por sí austeras de los servidores públicos, sino que pone en riesgo la viabilidad de los servicios que ofrecen.

Y si, los próceres de la patria no usaron computadoras, por una sencilla razón, porque no había, seguramente de haber existido las herramientas tecnológicas que tenemos hoy, la guerra de independencia hubiera durado unos cuantos días y la consolidación de la República apenas unos años y estoy convencido de que todos hubieran optado por utilizar todo lo que tuvieran a su alcance para lograr sus cometidos, porque en realidad, así fue.

Sin embargo, la comparación irracional e insensata lanzada por el mandatario, vuelve a poner en evidencia que su objetivo no es ser un Presidente de resultados, crecimiento y desarrollo, sino una continuación del candidato que anti todo, pretende ser un antídoto.

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