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REPÚBLICA DE DOS

¿Comienza el viaje o continúa, ahora acompañado?

Vivir en pareja, es definitivamente una sabia decisión, ciertamente la Coca Cola sabe mejor con Bacardi, la pizza con piña y los tacos con salsa, ¿porque diablos no seríamos mejor complementándonos con alguien más?

Del modo en que se decida, siempre y cuando sea así, una decisión consensuada, aderezada desde luego con romance, peleas, contratiempos y aventura, la vida en pareja comienza antes del si acepto, pero después de descubrir si ella habla dormida, si despierta de malas, si habla bajito para desquiciarte o si le desagrada que apachurres la pasta de dientes.

Renunciar a la individualidad y a la privacidad y de algún modo seguir ejerciéndola y respetando la de la pareja es un arte que con el tiempo se vuelve oficio, sin embargo la vida en pareja es otra vida, una a la que uno lleva no solo su ropa, su compu y sus plantas, sino lo que somos, nada más ni nada menos; comenzamos un viaje nuevo, renunciando al viaje solitario de la soltería, emprendemos una nueva etapa con el gran compromiso de cuidar de alguien más y con la enorme bendición de que alguien más nos cuidará.

Como todo viaje requiere ropa para toda ocasión, la vida en pareja requiere que estemos preparados o al menos conscientes de que a veces habrá fiesta, a veces trabajo, otras descanso e inevitablemente tristeza; también, como todo lo que se planea, tendrá imprevistos, sorpresas y muchos sinsabores, que al final son la fortaleza de la pareja, no somos felices por lo malo que evitemos, sino a pesar de lo malo que nos pase.

No todo es divertido, pero si aleccionador, todo va al baúl de los recuerdos, ahí mi única recomendación, guarden solo lo que valga la pena atesorar, desechen lo más pronto posible lo malo, los rencores y las tristezas, dejarlas con nosotros, o peor aún, guardarlas para siempre, solo hacen mas pesada la vida y, les aseguro, no vale la pena.

Si vivimos en pareja es porque somos compatibles, al menos en lo fundamental, porque nos amamos, pero a veces nuestro amor es incompatible con todo

lo demás que nos rodea, ahí es donde entra la devoción por la pareja, para ir a esa reunión, ver esa película, escuchar esa playlist o abrazar aquellas cosas que en otra vida, simplemente no haríamos; no es que finjamos o pretendamos, es que el amor lo vale, no es un sacrificio, es amar cada parte del paquete, no hay otro modo.

Los adultos somos seres heridos, lastimados, asustados, reaccionamos a nuestro entorno, con una mezcla de experiencia y predisposición que hace muy difícil enamorarse, por eso es tan valioso el amor y tan entrañable la vida en pareja, es renunciar al yo y abrazar al nosotros, a un nosotros cotidiano, permanente, invisible.

La pareja recibe regalos, felicitaciones y consejos, yo les regalaré unas almohadas que son el fin y el principio de sus días juntos, si por alguna razón no están juntos ahí estará, además del espacio, el olor y la esencia, la almohada, lista para recibir lo que sea, con extrema mudez, como cotidianamente atestigua el amor, les regalo también las 4 erres, se que no serán suficientes para todo lo que nos pasa o nos puede pasar, pero piensen en su amor como una mesa, y en las erres como las 4 patas de la mesa, las 4 son importantes, necesarias y se complementan:

Respeto.

Romance.

Resiliencia.

Reciprocidad.

¡buen viaje!

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2 comentarios en “REPÚBLICA DE DOS

  1. Manuel Puebla Hernández dijo:

    Lic. Gustavo Vazquez, en esta fecha en que de alguna manera pausamos nuestros pasos, para medio reconsiderar o continuar en firme la ruta que andamos, quiero agradecerte y felicitarte por tus letras finas, sencillas, brillantes, naturales, provenientes de tu mente inteligente, un buen abrazo a ti y a tu familia. Atte Manuel Puebla Hernández desde Tequisquiapan, Qro.

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