Sin categoría

SOLO EL PRI

7 de abril del 2019.

Mientras tenga militantes, el PRI, seguirá vivo, muchos piensan, disfrutan diciendo que ha muerto, pero se equivocan, un partido dolido, maltratado, abusado, explotado, que, en una elección perdida y con todo en contra, con un candidato externo, que no pudo trabajar como siempre, que fue atacado y limitado, logró, gracias a su verdadera militancia casi 7 millones y medio de votos en todo el país.

¿Quién votó por el candidato del PRI a la Presidencia de la República? Nadie ajeno al partido, incluso menos de los que votaron por nuestros demás candidatos, en el análisis minucioso de cada casilla, sección, municipio, distrito o estado, podemos ver que nuestro peor resultado fue el obtenido en la elección presidencial.

Eso puede entenderse de distintas maneras, sin embargo yo lo veo así: 7 millones y medio de mexicanos se mantuvieron firmes en su intención del voto a pesar de todo. Si en 2 años, cuando haya elecciones intermedias para renovar la cámara de diputados, esa base, se mantiene, con la reducción de la participación ciudadana, como regularmente ocurre, nuestra elección puede representar el doble de lo que representa hoy.

Por eso, lo primero que debemos hacer, es cuidarnos entre nosotros, los militantes de a pie, sin importar ninguna otra condición, nuestra convicción debe mantenerse; nadie y menos los priístas estamos peleados con el trabajo y así como sabemos hacer consensos, también sabemos hacer gobierno y por eso muchos continúan y permanecerán en sus posiciones, está claro que el capital humano calificado de morena, no le alcanza, por eso está bien que les ayuden, el fin último del gobierno es servir y nosotros lo hacemos mejor que nadie.

También la militancia debe imponerse algunas tareas importantes:

1. Romper los paradigmas. Las “liturgias”, las reglas no escritas y los usos y costumbres, deben cambiar, el partido es nuestro y aunque fueron otros factores quienes lo pusieron de rodillas, los militantes debemos levantarlo. Eso no significa violentar las reglas escritas, por el contrario debemos conocer y respetar nuestros documentos básicos.

2. Dejar de SIMULAR, la simulación es el peor enemigo del éxito, hay que asumir la militancia como lo hacen nuestros compañeros más radicales, los que siempre votan y nunca les toca nada, los que defienden al partido porque en verdad lo sienten y no las falsas aves de paso que se enchamarran de rojo y “sacrifican” un sábado o alguna tarde entre semana por ir a un lugar que no conocían, a un partido que no sienten y que no o poco les importa. A los verdaderos militantes les da mucho gusto ser tomados en cuenta, pero de nada sirve un pedazo de plástico con su foto, mientras hay otros plásticos o papel moneda, incluso, que circulan a diestra y siniestra. Ya sabemos los que somos, vayamos a buscarnos, a escucharnos, a tomarnos en cuenta, pero vayamos nosotros, no nuestros representantes.

3. Ya se acabó el partido de tiempo completo, hoy, no se puede vivir del PRI, debemos entenderlo, asumirlo y superarlo, nos toca hacer trabajo de partido gratis, además de bien y de buenas, el ingreso debe venir de la actividad cotidiana a la que podamos dedicarnos. El tiempo para el PRI será menor, pero de calidad.

4. Elegir a nuestros dirigentes y candidatos de entre los mejores de nosotros mismos, ya no más imposiciones, ya no más impresentables, ya no más repetidos, comencemos por mirar a los que si ganaron, a los que entregaron buenas cuentas en sus responsabilidades públicas, a los que escalaron a México en rankings internacionales, que nos pusieron en el contexto global, mal haríamos dejándonos llevar por el “oficialismo” o los sentimientos de revancha. Hay que fijarnos bien, nuestras dirigencias serán efectivas en la medida de su calidad humana, de su reputación, de su liderazgo y de su capacidad de crear.

5. Respetemos nuestras diferencias, la única manera de crecer, de superar nuestra situación actual, es escuchando, no podemos silenciar las críticas o las opiniones encontradas, no hay peor ciego que el que no quiere ver, lo mismo pasa con los sordos.

Ahora bien, de eso se trata lo orgánico, no hay que refundarnos ni cambiarnos de siglas, sin embargo lo que decidan la mayoría de los priístas será lo que hagamos. Nuestro verdadero reto es tener simpatizantes.

Dice una encuesta del periódico Reforma de hace unos días que el 68 % de los universitarios encuestados NUNCA, votarían por el PRI, ¿de verdad, nunca, no tenemos chance con los universitarios? Yo creo que si.

En cada sector demográfico del país, que por cierto, se cruzan tanto que podemos pertenecer a 10, por ejemplo, yo soy hombre, mayor de 40 años, jefe de familia, profesionista, urbano, asalariado, con seguridad social, leo cierta cantidad de libros al mes, veo noticias, tomo café y me gusta ir de vacaciones a la playa, (Por cierto todo eso lo sabe Facebook); en cada sector o cruce podemos encontrar un área de oportunidad, un resquicio de posibilidad para que nuestra propuesta sea, al menos atractiva, vaya, incómoda, pues alguien que manifestó nunca votaría por nosotros y le salimos con una oferta inigualable, de menos, tendrá que echarle una pensada.

¿Porqué opino del PRI? Primero porque nací y crecí aquí, porque aquí he aprendido a hacer política, a andar en esto, que no ha sido fácil; y porque no me puedo negar ni la oportunidad ni el derecho de expresarme libremente y sin temor, eso si, (y lo aclaro para los suspicaces) es SOLO MI OPINIÓN, la de nadie más, si alguna de mis ideas coincide con la de alguien más, es coincidencia o simplemente sentido común.

¿Qué quiere Gustavo? Dar su opinión. No menciono nombres, ni hablo de nuestros gobernantes o dirigentes, de ellos se encargan los opinólogos, yo quiero hablarle a la militancia. Nada más.

Les comparto otras referencia anteriores al PRI, del 2 de septiembre del 2017

http://gusvazquezlopez.blogspot.com/2017/09/topetero-mentiras-el-pri.html?m=1

Del 24 de noviembre de 2017

https://hakunamatata.guru/2017/11/24/la-sucesion/

Estándar