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CARTA A LOS MILENIALS.

PARA: LOS MILENIALS.

DE: ALGUIEN QUÉ NACIÓ POCO ANTES QUE USTEDES.

El sismo de 1985 colapsó a la ciudad de México y transformó a sus habitantes, los capitalinos se volvieron anti sistema, vecinos de la sede de los poderes, fueron testigos presenciales de la impericia de un gobierno, absolutamente priista (federal y local) que resultó rebasado, agobiado e incapaz de articular los esfuerzos y las buenas intenciones de todos los involucrados, incluyendo la ayuda internacional.

Agraviada la ciudad y distanciado el país del residente de los pinos, el estadio azteca, como una sola voz gritó, abucheo y descalificó al Presidente durante la inauguración del mundial del futbol de 1986, era la voz del pueblo, en un pasaje de la historia que como muchos otros, se ha convertido más en leyenda que en historia oficial, pues el abucheo no fue transmitido por la tv nacional. (Click aquí para ver el abucheo)

 

En 1987 la “pasarela” de presidenciables del PRI consideraba al encargado de la ciudad, llamado en aquel entonces Jefe del Departamento del Distrito Federal, a los titulares de Gobernación, Educación, Energía, Minas e Industrias Paraestatales, al Procurador General de la República y al responsable de los presupuestos y su ejecución el ungido Carlos Salinas de Gortari, que se convirtió en el rostro del sistema, de la insensibilidad, del divorcio social del pueblo y el gobierno.

El resultado en la elección de 1988 fue funesto para el PRI, aunque el conteo oficial dio la victoria a Salinas, la capital del país había sido ganada por quien a la postre se convertiría en el primer gobernante de la ciudad electo democráticamente, Cuauhtémoc Cárdenas, hijo de uno de los emblemas del sistema, ex gobernador priista de Michoacán y líder de una importante disidencia del PRI. Muchos dicen que el verdadero ganador de esa elección fue Cárdenas, yo solo puedo afirmar el hecho de que en la ciudad Cárdenas ganó.

Desde ese momento y hasta 1997, año en que Cárdenas lo venció, el PRI perdió su fuerza en la propia sede de su cuartel general, en la misma ciudad donde habita y despacha el presidente, que había sido electo muchas veces como candidato del PRI.

De un lejano segundo lugar, el PRI en el año 2000, pasó al tercero y hoy es la cuarta fuerza política en la ciudad con una presencia apenas representativa en los órganos legislativos federales y local. El sismo del 85 sacudió a la ciudad, lejos quedó el partido del ánimo popular.

 

Hoy, tras otro sismo y con las elecciones local y federal en marcha – no olvidemos que el proceso electoral ha comenzado formalmente – los partidos políticos, todos, no caben en el ánimo popular, ni renunciando a sus prerrogativas ni presentando iniciativas legislativas que hoy parecen ocurrentes y no creativas y que, como se comprometió en 2012, pudo haber sido presentada desde aquellos días.

Estoy seguro que la elección del próximo año no está definida, pero si les puedo decir que ustedes harán que gane un ciudadano, hombre o mujer, será gobernante de una de las ciudades más grandes del mundo encabezando un movimiento social que transformará y evolucionará a la ciudad, los partidos políticos, mal como han quedado, se debatirán entre las delegaciones y la asamblea el modo de mantenerse vigentes en un sistema que está a punto de ser abordado por ciudadanos.

Gobernarán todos, colaborarán, harán de esta metrópoli un lugar moderno, tolerante, vanguardista, responsable y comprometido con el medio ambiente. Lo que vimos en las calles de la ciudad de México no es un despertar, no es una coincidencia, tampoco un movimiento orquestado, es la reacción natural de quienes fueron educados bajo distintas escalas de valores, hoy hay una gran conciencia de protección civil por ejemplo, no están para saberlo, pero una hora después del terremoto del 85 yo estaba entrando a la escuela y esa misma tarde los alumnos de una primaria vecina que sufrió afectaciones, tomaban clases en las aulas de mi primaria, inimaginable con las previsiones y la conciencia actuales.

La sociedad moderna de la capital sin los partidos políticos o a pesar de ellos, de mano con sus instituciones es la nueva evolución tras de otra sacudida.

FRATERNALMENTE

Gustavo Vázquez.

 

El autor de 39 años es mexiquense, militante del PRI, servidor público del gobierno federal, escribe la columna y el blog Hakuna Matata desde hace 13 años, observador, cinéfilo y aspirante a sociólogo autodidacta por el acuerdo 286.

simplemente@me.com

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