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LA EDUCACIÓN LA HACEMOS TODOS.

Estoy convencido de ello, crecí en escuelas públicas y trabajé para el sector educativo en el país, por eso lo digo con toda seguridad.

Cómo estudiante tuve la fortuna de ir en escuelas bonitas, grandes, la primaria Carlos Hank González, tenía muchos espacios para jugar, algunos no tan apropiados y seguros, pero nunca pasó nada que lamentar, a la secundaria 5 le sobraba espacio pero le faltaban áreas verdes, pasto. En ambas, conté con maestras extraordinarias, con docentes cumplidoras, y como en todo, con alguna que proyectaba sus traumas, carencias o complejos conmigo o con alguien más, nada que reprochar; los maestros fueron menos, muchos menos y solo recuerdo con cariño a mi orientador de Segundo de secundaria, el maestro Gilberto, no solo se esforzaba conmigo en la escuela, más allá, fue a casa y donde podía me daba una lección, un consejo o simplemente estaba ahí.

A esa edad no entendía porque había niños que iban a escuela privadas, de hecho los compadecía, pagaban y estudiaban más, pero a menudo sabían menos, lo sigo pensando.

Mi papá aportaba cuotas y lo que fuera que pidieran para los festivales o cualquier actividad, mi mamá siempre hacía los pasteles, previo oferta mía de viva voz, ¡mi mamá hace el pastel! Que además era mi forma de asegurar que estaría rico y sería a mi gusto.

Teníamos directivos que eran verdaderas autoridades; las maestras sabían de todo, daban clases, ponían bailables, curaban raspones, resolvían los múltiples casos de ingesta de canicas, nos hacían repetir las poesías corales o las efemérides, que muy seguramente olvidaban más pronto que nosotros. La escuela funcionaba, llevábamos un guión, terminábamos los libros, retacabamos las libretas y nos dedicábamos a ser felices no había techumbres para protegernos del sol y era casi imposible faltar, no había dolor, fiebre o malestar que nos salvara de ir a clases.

¿Qué ha cambiado? Hay más escuelas particulares y una creencia infundada de que son mejores, si bien son una alternativa para quien por muchas circunstancias puede optar por ellas, la educación pública es por mucho mejor que la privada, a pesar de todos los peros y asegunes, incluso a pesar de los simplones prejuicios sociales, a pesar del peligroso bullyng y de la inseguridad, las escuelas privadas, mayoritariamente son vistas como simples negocios.

Lo que se enseña y cómo se enseña es diferente a lo que se aprende y cómo se aprende.

En los años que estuve en la SEP, durante la gestión de Aurelio Nuño, el tema primordial fue la reforma, sus postulados y el modelo educativo.

Se propone exactamente lo mismo que los modelos educativos actuales del mundo y es esencialmente lo mismo que planteaba hace 30 años Fernando Solana, hace 60 Don Jaime Torres Bodet y hace 90 José Vasconcelos.

El mundo es distinto, saturado de información y contenidos, con tecnología avanzada a la mano de cualquiera, que se renueva a una velocidad inédita e impredecible.

Aprender a aprender, es el resumen de la filosofía educativa que se pondrá en marcha para los 25.6 millones de estudiantes de educación básica del país, privilegiar el raciocinio sobre la memorización, aprender a usar las herramientas de la tecnología, saber discernir e identificar la información útil de la inútil, convivir, respetar, entender la diversidad, desarrollar habilidades sociales, culturales, deportivas, conocer otros idiomas y entender al mundo.

Ante la inminente abrogación de la reforma educativa anunciada por el Presidente electo, hoy, una vez más la escuela la hacemos los estudiantes, los maestros y los papás, no vamos a esperar, no podemos hacerlo, las clases se impartirán, los niños aprenderán y los papás estaremos atentos y solícitos a ayudarles; las autoridades, temporales, lejanas, ajenas, mustias y engañosas quedan fuera de la fórmula del éxito de la educación, que se forja en las aulas y en las mentes y los corazones de los estudiantes, porque al final aprenden lo que deben.

Finalmente evocando a Murakami “Así es la escuela, lo más importante que aprendemos en ella es que las cosas más importantes no se pueden aprender allí”, deseo que sea un gran primero de secundaria para Valentina, que aunque va en una escuela particular, cuenta conmigo, su mamá y múltiples tías normalistas, para lo que sea, incluso, para aprender. Ja.

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LUNA EN LUNES, MARTE EN MARTES.  SIZIGIA A LA MEXICANA.

Entender al cosmos, va más allá de la ciencia, implica fe, quizá en algún momento la política tendrían que hacerla los astrónomos, así, lo que hoy está saturado de buena voluntad y esperanza, quizá reciba la dotación necesaria de ciencia.

Acostumbrados a reinventarnos, hasta parece que lo gozamos, sin embargo, estos costosos procesos de transición entre un régimen y otro, no han dejado nada más que desencanto, desorden y fallas, que prueban que la administración pública mexicana está sostenida por instituciones que poco o nada han revelado en la transparencia reciente y que además padecen de capacidad innovadora, continuidad, autocrítica y verdadera institucionalidad.

Los gobiernos deben servir para facilitar, administrar, gestionar y ejecutar lo necesario para que la vida en sociedad sea posible, quizá por eso, la parte más visible del gobierno, el ejecutivo en el caso de nuestra democracia, se ha convertido en la aspiración cotidiana de que funcione mejor y en la consecuente decepción permanente.

 

 

Con un sistema caduco, al menos 12 años antes, personalmente creo que 30, en el año 2000, el país accedió a la alternancia mediante un proceso democrático ejemplar (solo lo son cuando no gana el PRI) era lunes, el 3 de julio que Fox y sus publicistas nos vendieron en la propaganda televisiva, ¡México Ya!, repetido como murmullo en diferentes plazas y escenarios, con niños corriendo y ondeando banderas; muy pronto terminó el encanto, el ranchero quiso agringar al gobierno, y entre su esposa y la multitud de afortunados oportunistas que más que buenos para el gobierno salieron buenos para los negocios, el cocacolero terminó por ser la decepción del lunes que comienzas a adelgazar, a dejar el cigarro el alcohol o cualquier otro mal hábito, pues no pasó ni de la tarde cuando el propósito ya había fracasado.

6 años después, era el turno de la izquierda, el popular y mañanero jefe de gobierno de la capital del país se enfilaba a ser la temprana opción de una nueva alternancia, lógico, esperado, incluso deseado, era el momento de probar nuevamente algo distinto. No pasó.

12 años transcurrieron de la duda, al fracaso, al miedo, a la última oportunidad para el antiguo régimen, a la corrupción desmedida, a la notoria incapacidad por conectar, por entender a las mayorías, al despropósito; me imaginó al país como una cazuela enorme en la que se cocinan a fuego lento todos estos males y muchos más, aderezados por la pobreza, la injusticia, la mala distribución de la economía, los rancios medios de comunicación y las indescifrables redes sociales, haciendo ebullición recién y abriendo ampliamente y sin lugar a dudas ni oposición, la oportunidad para el mismo hombre de hace 12 años, un poquito menos o más de esto o de aquello, pero el mismo al fin.

 

 

El martes 31 de julio es el día en que nuestro planeta y Marte han estado más cerca en 15 años y en este momento, el ganador de las elecciones presidenciales no solo está más cerca que en décadas de las mayorías, sino que también ha alcanzado una brillante alineación de los astros políticos y sociales – habría que esperar los económicos – una sizigia, con la que se presentan esperanzas desmedidas, interrogantes incontestables y una euforia que en el mejor de los escenarios puede pasar a convertirse en ansiedad masiva, por el momento solo se trata de alucinaciones.

Alejados de la falsa promesa de un triunfo en algo, en lo que sea, los mexicanos quizá debamos pensar que tras los males de la Luna en lunes y Marte en martes, lo que sigue el miércoles no sea Mercurio, atendiendo a la fuente etimológica latina y al sistema solar, sino a un término más escatológico.

Y así, podríamos continuar eclipsados, sin darnos cuenta, que al sol no lo tapamos con un dedo y que nuestros problemas no los generan los astros ni los resuelven los políticos.

 

 

 

 

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enero, 2016

Agradecido con mi entrañable amigo Gerardo Castañeda, comienzo esta colaboración en seunonoticias.mx, medio digital, que dicho sea de paso, espero tenga éxito y encuentre cobijo en esta era de la información, en la que todos podemos ser y hacer noticias.

Originalmente, “Hakuna matata”, comenzó a publicarse en una revista impresa, llamada Certeza  dirigida por mi hermano Manolín, tuve, desde la primera vez, el deseo de hacer referencia a temas políticos o públicos desde una perspectiva coloquial o simplona, agregándole vivencias y opiniones personales. Pronto evolucionó a la Internet, al blog, que escribo por temporadas y al que acudo cuando tengo que decir algo más fuerte que el silencio.

Gratamente mis textos le gustan a algunas personas, a otras no y muchas, pero muchas más, ni siquiera los conocen, espero pues, que este nuevo medio me permita llegar a nuevos lectores y que los que ya me siguen, le den oportunidad a los otros contenidos con los que ahora comparto la publicación.

No soy periodista, ni poseo mayor instrucción literaria, lingüística o filológica, soy un mexicano de 38 años interesado en dialogar, en vivir, en disfrutar tan amplia y cómodamente como se pueda este viaje que me regalaron mis papás llamado vida, procuro todos los días ser un buen hombre, en todos los aspectos, busco incansablemente la virtud de la prudencia y he corrido con la suerte, la fortuna y las buenas manos amigas de tener buenas oportunidades de trabajo, soy esposo, papá postizo, hijo, hermano, amigo, tío, sobrino, padrino, compañero y colaborador, ya no soy muchas cosas, lo que en verdad no es importante.

Con todo eso, creo que es muy probable que tenga algo que decir, que me haya generado una o varias opiniones y que por eso, bajo mis propias reglas, escriba de vez en cuando un hakuna, que siempre requiere de inspiración, además del material preciso para hacerlo, comprendo que algunos han entendido la mayoría de mis textos, pero disfruto, cuando dialogo sobre ellos, ver como algo que para mí significa una sola cosa, puede tener entendimientos tan variados en otras cabezas.

Siempre iniciar el año representa esperanza y optimismo, el viernes mismo al salir de casa ya noté a los nuevos corredores de la cuadra, me encontré en el parque con mucha gente ejercitándose, vi en mis redes sociales la gran cantidad de contactos que tengo concluyendo o arrancando responsabilidades públicas, sobre todo en los municipios del Estado de México, además de los consejos y los buenos deseos que brotan por doquier, yo mismo he decidido no esperar hasta marzo, que es cuando regularmente me pongo a dieta, puesto que ahora, a dos pasos de los 40, comienzo antes de terminar el 2015 otro proceso para perder peso, en fin, estamos apenas abriendo los ojitos al nuevo año, pero hay cosas inaplazables que nos esperan y a las que tenemos que llegar preparados.

El sábado la noticia difusa del asesinato de una alcaldesa en Morelos me dejó perplejo, me hizo recordar los años de la década pasada en donde ser alcalde se estaba convirtiendo en un trabajo muy peligroso, si no mal recuerdo, es la primer mujer Presidenta Municipal, que muere en esas condiciones, los móviles y las causas que se mencionan son igual de alarmantes; aquí está uno de esos plazos fatales, este año, la Asamblea General de la ONU se reúne para plantearse nuevamente la estrategia del combate al tráfico de drogas y a las drogas mismas, nuestro país incluso se prepara bajo una estrategia armada en la SEGOB, para discutir el tema, principalmente de la legalización de la mariguana. Es un tema, como el del combate al terrorismo, en el que no encuentro unanimidad ni voces ampliamente convincentes, supongo que no hay una solución perfecta, ni fácil, ni rápida, no se trata tampoco de hacer lo opuesto a lo que no ha funcionado, son realmente temas de esos en los que el panorama se ve como en película de M. Night Shyamalan. Uff.

¿Se imaginan ustedes a los recién alcaldes Fernando Zamora de Toluca o a David López de Metepec, o a cualquier otro, ser convocado para jugar en la selección nacional de futbol? Digamos que tendrían que prepararse, entrenar mucho, pero sobre todo tener condiciones naturales y talento para llegar a tales instancias. Supongo que a la inversa no se requiere tanto talento natural, pues Cuauhtémoc Blanco a quien reconozco por haber dado excelentes momentos en el mundial de Francia 1998, se hizo sin más, alcalde de Cuernavaca. Hace algunos meses, 16 o 18 tal vez, lo encontramos con el cantante y ex diputado hidalguense Francisco Javier, aquel de “La libertad”, junto a otras personas con las que ya planeaban el futuro político del Cuau, lo supimos de viva voz, pues mis comensales y yo, terminamos conviviendo en amplia y amena tertulia en aquella mesa.

Supuse que sería Diputado, cuando lo vi candidato a alcalde por un partido emergente, supuse que aportaría su popularidad para brindarle al partido oportunidad de tener representación proporcional en el cabildo, cuando vi que ganó, ya no entendí nada. Hoy apelo al sentido común y a que recuerde que ganó una elección y no un concurso de popularidad, que por diferentes razones, la gente de Cuernavaca, o al menos la mayoría de los ciudadanos que votaron ese día, confiaron en él, aquí no lo salvará la “cuautemiña” ni tirarse al césped aduciendo una enorme falta, le corresponde portarse como en sus buenos tiempos de jugador: ponerse la camiseta, echarse el equipo al hombro y llenarnos de orgullo; así sea.

Y LAS MOJARRAS:

Como parte de mi formación en la cultura popular mexicana, y además porque le gustaba y era su carro, mi papá nos ponía casetes de Chava Flores en los trayectos de los viajes con él, los disfruté tanto que me aprendí muchas canciones y sus referencias me siguen siendo de utilidad para casi todo. En uno de esos audios, se escuchaba la queja del pobre arrendador de una vivienda de renta congelada que a pesar de no haber pagado se quejaba amargamente con el casero sobre las condiciones de la morada, las grietas, la fauna, el ruido, acto seguido el casero molesto voltea a ver unas enormes mojarras, frescas, costosas, colgadas en la pared, listas para ser preparadas por el pobre quejoso, para lo que pregunta el arrendador: “¿y las mojarras?”… “De la humedad luego hablamos” contesto pícaramente el escurridizo deudor. Por eso, inauguro “y las mojarras”, ¡para preguntar, lo que hay que preguntar ya!

¿Estará en los planes del ayuntamiento de Metepec poner banquetas a la avenida Adolfo López Mateos que en tramo de la asunción al castaño cambia de nombre a 2 de abril?

Supongo que sí y espero que pronto, es una bomba de tiempo, a esa zona le falta atención y mucha, si no, que vean como les fue en las elecciones pasadas.

ESTE SOY YO. DE LENGUA ME COMO UN TACO. MORELOS.

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LA RAZÓN DE MI VOTO. DE FÚTBOL Y OTRAS PASIONES.

5 cuadras.

De Oriente a Poniente en mi niñez y de sur a norte en mi juventud y edad adulta, 5 cuadras me separan de la bombonera, hoy Nemesio Díez.

Las colonias Morelos y Federal, emblemáticas de las clases medias de la capital mexiquense, circundan a este renovado inmueble.

A 50 minutos de disputar su décimo primera final en torneos cortos, escribo esto en la tribuna de preferente a la que se accede por la calle de Instituto Literario, justamente a una cuadra de mi primer morada familiar.

El último campeonato lo vi casi desde el mismo lugar, con mi querido Lalo Velasco quien me ha invitado a las dos finales más recientes, en donde hemos salido campeones, contra Xolos no vine, hoy vine cortesía de mi cuñado más cercano (vive a una cuadra) y de sus hijas, que son diversión pura. Gracias Vic!

El fútbol es democracia pura, pues en palabras de Washington es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, dan cuenta de ello las canchas y las tribunas de todo el mundo.

Negado siempre a comprar un abono, por razones intrascendentes, vengo al estadio de vez en cuando y lo hago con gusto, soy aficionado, desde niño no ha habido otro equipo, simplemente creo que no soy el tipo de fan que aparta un mismo lugar permanentemente, por el contrario, disfruto todas las tribunas, la emoción de conseguir un buen lugar para traer a Vale y de escoger los partidos.

A diferencia de las 5 cuadras de mi historia, conozco -he saludado a varios hoy- amigos que recorren kilómetros para venir a ver a los choriceros (creo que además de Juan Dosal, ya nadie les dice así).

8 días después continuo con esta redacción, perdió Toluca en el mejor escenario donde se puede caer con la cara al cielo. Ni modo.

TONTERÍAS REALES.

El sábado vi con angustia como el Real Madrid se despachaba al Liverpool, al respecto destaco 2 cosas, la mala fortuna del portero Loris Karius con las respectivas y estúpidas amenazas de muerte que ha experimentado y lo mal que me caen todos los aficionados al Madrid que me topo en cualquier parte de México cuando aquel equipo ibérico gana, (que de ibérico tiene todo menos el plantel) repiten cual españoles de cepa el “hala Madrid” visten sus ridículamente caras playeras, gritan y festejan como si la lucha por la independencia de nada hubiera servido.

Loris Karius vivió una mala noche en su carrera profesional, me basta con pensar cómo se siente o cómo le hubiera ido conmigo en la primaria o en la secundaria con ese nombre, para entenderlo; todos, tooooodos cometemos errores, del tamaño que sea y con diferentes repercusiones, todos nos equivocamos, es por esa simple razón que no entiendo y llamo estúpidas a las amenazas de muerte en su contra.

Juego como lo es el fútbol, deporte como lo es el amateur y negocio como lo es el profesional, despierta pasiones en todas medidas e intensidades, humanas como lo son, suelen desbordarse y confundirse con cualquier otra cosa.

Lamento que el Toluca no sea campeón ni de copa ni de liga, no culpo a Santiago García (la verdad si lo culpo), pero si lamento profundamente la situación del joven portero, profesional y exitoso Karius, que logró ser titular en uno de los mejores equipos del mundo y el sábado pasado tuvo una pésima jornada laboral.

P.D.

Terminó este texto unas horas después de que la selección nacional volvió a decepcionar empatando a cero con Gales.

Creo que mis pasiones son tan sendas que aun pienso que llegaremos al quinto partido y el PRI ganará las elecciones.

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DIVINOS DIABLOS

viernes, 17 de febrero de 2017

GRANDES DIABLOS ROJOS. EL FUT DE LA VIDA.

Soy aficionado del Toluca desde que me gusta el futbol, como a muchos otros integrantes de mi generación, la organización del mundial de México 1986 fue un parteaguas para desarrollar un gusto que no heredé directamente, pero que sin duda está en mi genética.

Mi primera vez en la bombonera de Toluca fue algo estresante, no pude ir con mi papá, quien me donó su boleto y le pidió a un amigo suyo, que me llevara junto con su familia a presenciar el partido de Bélgica Vs. Irak, nada, como ahora, sabía de geopolítica así que se me hacía raro que algunas personas le fueran a un equipo que jugaba mal como el de Irak; al final se impuso el buen futbol, ganó Bélgica si no mal recuerdo 2-1 y entendí mi primera gran lección de futbol, la afición reconoce y admira el esfuerzo y la entrega de los equipos débiles.

Así que mis primeros ídolos fueron Jean Marie Pfaff, Enzo Scifo y Vander Elst, de los diablos rojos de Bélgica, además de Gary Lineker, Valdano, Burruchaga, Harold Shumacher y desde luego Manuel Negrete.

Para 1987, ya era yo un fanático empedernido, veía todo el futbol que podía en TV, mi primer recuerdo de una final fue la de Chivas – Cruz Azul y mis primeros sufrimientos de aficionado fueron cuando supe que el Toluca peligraba rumbo a la segunda división. El equipo de la ciudad, que llevaba un rato y duraría otro más, sin ser campeón de liga, se volvió mi equipo favorito, gracias a la localía, desde luego, pero también a que mi tío Pepe Rojas me comenzó a invitar al estadio esos maravillosos domingos a las 11 de la mañana.

Mi tía Alma o mi mamá nos preparaban un lunch que metíamos al estadio y disfrutábamos de nuestro almuerzo, en las tribunas semivacías de sombra preferente, y de los 15 primeros minutos a tambor batiente que acostumbraba el Toluca de aquella época, empataba muy seguido a uno, pero ahí aprendí la jerga y el ambiente de la tribuna, mis primeros ídolos en activo fueron el “Chato” Ferreira, el “Picas” Becerril y Mauricio Gómez, a quien un día saludé en la calle, lo que ha sido una de las más grandes anécdotas de la infancia.

Llegó el anhelado día del campeonato de copa, estuve a nada de ir al estadio ese día con mi tío Jorge Quijano, pero en cambio, terminamos siguiéndolo juntos en el segundo piso de la casa de mi abuela. No recuerdo si lo vimos o lo escuchamos, porque fue un partido entre semana y la copa y las transmisiones televisivas no eran como ahora. Era un partido que íbamos perdiendo y terminamos ganando con una gran hazaña y por la falta de fair play de la U.de G. ahí, un nuevo ídolo, Jorge Rodríguez. Si no mal recuerdo el campeón de campeones lo ganó el América.

Continúe mis visitas al estadio, con mi tío Pepe, a quienes mis cuates le decían mi primo de sexto, con mis tíos Job y Jacob y mi hermano Manuel, con quienes disfrutaba el ambiente duro de la tribuna de sol en los partidos contra el América, particularmente recuerdo uno que ganamos con gol de Jorge Gama; mi afición por el equipo creció conmigo, así se fue Ferreira y llegaron “el Venado” y Marmolejo y “el Gato”, se fue “el Picas” y llegaron Ayala, Humoller, Demello, Marcelino, Giunta, hasta “el Cuchillo” Herrera vistió la casaca roja durante la larga sequía de títulos de liga, los partidos los transmitía la televisora local del gobierno o MVS, por esos medios o el canal 3 de Toluca, Felix García, Juan Dosal, Noel Cárdenas y Raúl Pérez, entre otros, daban cuenta del seguimiento al equipo.

Por fin, a mis 20 años, vi por la TV el épico partido contra el Necaxa de mayo del 98, alineaban entre otros, Albarrán, Macías, Taboada, Carmona, Rángel, Ruíz, Estay, Abundis y el más grande de todos, Cardozo, que desarrolló otro tipo de afición en Toluca y en el país, más que aficionados de los diablos, nos hicimos aficionados de Cardozo.

Regresé al estadio, esta vez a la tribuna de sombra general, con Manolin, Chucho, Roy, Julian, Victor, Luis, Galván y uno que otro eventual, pero sobre todo con el más intenso aficionado que le conozco al equipo, y miren que conozco varios, Toño Sotelo, reconocido y respetado por directivos, entrenadores y jugadores.

Desde luego que he compartido las idas al estadio y la afición con muchos otros amigos, pero recientemente con mi gran amigo Lalo Velasco que me invitó a presenciar los más recientes campeonatos del equipo y desde luego con la pequeña Valentina que le va al Toluca por convicción.

Supe, con el transcurso del tiempo muchas cosas del equipo, muchas historias que me contaban amigos cercanos a las directivas, a los dueños o a los jugadores, conozco muchas anécdotas y me siento identificado con el equipo, aunque si hoy me preguntan los nombres de la alineación, conozco muy pocos, aunque he convivido con algunos de ellos, ningún jugador o ex jugador es mi amigo, prefiero seguir viéndolos como aficionado y en la medida de sus méritos como ídolos del futbol.

Hoy, que están de moda, deseo que todos estos nuevos aficionados lo sigan siendo por mucho tiempo, pero sobre todo que el equipo de mi afición sea competitivo, alegre, profesional, serio y digno, como lo ha sido siempre, que continúen sus hazañas y que junto a su historia, la ciudad, el estado y sus habitantes, construyamos las nuestras, que el centenario sea solo un pretexto para una excelente campaña de medios, de posicionamiento, de relaciones públicas, de mercadotecnia y promoción, que el estadio se siga llenando, que seamos campeones, que crezca la cantera, pero sobre todo, para que como decía Don Nemesio, el balón ruede a nuestro favor.

EL FUT DE LA VIDA.

Como todos los niños, comencé a practicar el deporte en la escuela y en la calle, después en el deportivo, jamás hasta los 15 años me distinguí por ser bueno, más bien era maleta, sin embargo seguí jugando, como si nadie me mirara, desarrollé pasión por otros deportes, pero el futbol era el mejor para hacer amigos, así me volví campeón en el club Toluca, desde la liga infantil hasta la segunda fuerza, ahí aprendí a hacer goles, desarrollé confianza y seguridad, pero sobre todo, conté con el apoyo incondicional de mi equipo, Lalo Acra, Jorge Becerril, Charly Pliego, Jorge y José Manuel del Muro, Roy Villar, Omar Mendieta, Fabián y Lalo Gómez, Policarpo Montes de Oca y muchos otros amigos con los que compartimos la afición y el gusto por practicar el fut.

Desde luego que tengo historias tristes y de grandes hazañas, pero sobre un servidor practicando el futbol solo voy a decir que no importa lo malo o lo bueno que puedas ser si tienes un verdadero equipo y te atreves a jugar

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ZUCKERBERG ES DIOS

Publicado el 22 de septiembre de 2016, en http://gusvazquezlopez.blogspot.mx/2016/09/dios-es-zuckerberg-alvarado-y-juanga.html

DIOS.

m. Ser supremo que en las religiones monoteístas es considerado hacedor del universo.(RAE)

La Wikipedia Recupera:

Dios es el nombre que se le da en español a un ser supremo omnipotenteomnipresenteomnisciente y personal

(…)

En las religiones monoteístas ―bajaísmocristianismoislamismojudaísmokrisnaísmo y sijismo―, el término «Dios» se refiere a la idea de un ser supremo, infinito, perfecto, creador del universo, que sería pues, el comienzo y el final de todas las cosas. Dentro de las características principales del Dios supremo estarían principalmente:

Omnipotencia: poder absoluto sobre todas las cosas;

Omnipresencia: poder de estar presente en todo lugar;

Omnisciencia: poder absoluto de saber las cosas que han sido, que son y que sucederán.

(Fin de la cita de la Wikipedia)

Si consideramos solo este, cortísimo y simple resumen, que representa a extractos de resúmenes de tesis y tratados muy serios, casi todos desde el punto de vista de filósofos, antropólogos, sociólogos y teólogos, podríamos decir que desde la aparición del Facebook, Mark Zuckerberg es Dios, en el Facebook.

Tiene el poder absoluto sobre todas las cosas (que pasan en Facebook), puede estar presente en todo Facebook y es capaz de saber lo que ha pasado, pasa y pasará en y con Facebook.

Pero…

¿Por qué vale tanto esta empresa, surgida de una idea, surgida de otras ideas y alimentada con muchas más ideas?

Fácil: Control y precisión, al registrarnos en Facebook, nos sometemos a nuevos y distintos códigos de conducta, morales, de convivencia, de publicidad y de conocimiento, proporcionamos nuestros datos, con el objetivo de estar al alcance de datos de alguien más y con ello, Facebook, sabe todo de nosotros, no solo sobre nuestras características personales, sino de consumo, de movilidad, de intereses, lo que la hace una valiosa herramienta de mercadeo para el consumo y la generación de productos.

No tiene ni siquiera que vender publicidad, hoy ya no es más el Internet, sino el Facebook, nuestro nuevo universo virtual, en el que creemos que damos a conocer lo que queremos, en donde pensamos que lo publicado en nuestro muro es lo que los demás piensan o saben de nosotros, somos protagonistas, en este universo paralelo, de vidas más resumidas, pero más entretenidas e interesantes.

Hemos visto mucho en Facebook y a la vez lo que se ve es poco, casi nada.

Damos pésames, hacemos ejercicio, transmitimos en vivo videos de nuestras vidas, somos celebridades, incluso podemos definir el éxito de una actividad, de unos alimentos o de un pensamiento, con la cantidad de “Me gusta” que recibimos.

Vivimos en otro mundo, nos sustraemos a éste, o al otro, al real, en el que nacimos, con la facilidad con la que se puede tomar un teléfono y apenas dar un par de clics, recorremos apáticos, desinteresados, y luego morbosos y ávidos, las vitrinas de nuestros iguales, a los que parece que les va muy bien, que les ha sentado la dieta, vemos fútbol, vamos a conciertos, sin necesidad de movernos de nuestros calientitos asientos personales.

Así nos ha tocado vivir, incapaces, o eso creemos, de poder mejorar nuestra realidad, hemos decidido crear otra, más resumida, más light, pero más bonita y entretenida en este nuevo universo, que si me apuran es apenas el inicio de una Matrix, que se está volviendo realidad. Al tiempo.

He escuchado que “el Bronco” y Kumamoto  ganaron gracias al Facebook, no estoy seguro, pero sí creo realmente que nadie que esté peleado o sea ajeno a esta red social, puede ganar hoy en día una elección.

Finalmente, una reflexión: nadie es tan guapo como su foto de perfil ni tan feo como la foto de la credencial de elector.

Alvarado y Juanga.

Conocí a Nicolás Alvarado en una oficina de Polanco, era director de una revista y comenzaba a tomar notoriedad por su participación en el noticiero matutino de televisa, lo fuimos a visitar un señor cachetón y yo, para invitarlo a comentar un libro de agua que habíamos desarrollado en el lugar donde trabajábamos, sin más, pidió la fecha y aceptó; tuvimos solo que confirmar una vez con una secretaria, la cita fue una tarde lluviosa de otoño en la Casa del Risco en San ángel, la antigua casa de Isidro Fabela, donada al Estado de México, a través de su gobierno y que es un magnífico espacio para la cultura. Nicolás fue puntual, hizo sus comentarios sarcásticos, fue, desde su óptica simpático, abordó el tema con su particular y ácido humor, reconoció a los otros presentadores, en particular a un señor, que ya nada más por la edad y la trayectoria pública merece respeto y recibió gustoso el árbol de la vida que se le presentó como agradecimiento a su participación, sin más, agarró su libro, su árbol de la vida, estrechó a lo mucho 2 manos y se fue.

En otro momento en particular lo vi muy incómodo en su programa de foro tv entrevistando al burro de Shrek encarnado en Eugenio Derbéz, que daba la enésima entrevista promocionando a su telenovela para cine, era tan evidente la tensión que la contagiaban, la transmitían, ambos obligados a hacer algo que no querían, supongo.

Recientemente, su asincrónica participación en Milenio diario, que le causó tantos inconvenientes y un rechazo casi tan unánime como el de Trump, me han hecho reflexionar sobre el otro protagonista de esa historia, digna de nuestro telenovelero folclor, Juanga.

Todos nos sabemos las canciones de Juanga, TODOS, no todas, no muchas, algunas, o una, pero todos, ¿por qué? No es que las hayamos escuchado hasta el cansancio, estoy seguro que he escuchado más el tono del conmutador (el tema de la película “el golpe”), simplemente creo que se trata de letras muy nobles, sencillas y pegajosas, predecibles si quieren, pero muy pegajosas, no puedo, más bien no quiero criticar algo que tantos disfrutamos, aunque sea poquito, tampoco es mi deseo tomar postura o partido, pero a los difuntos no los podemos fastidiar, por el simple hecho de que no nos pueden contestar, por eso, cuando alguien se mete con un difunto, sobre todo con uno tan querido por tantos, sale así de raspado como Nicolás, que a su vez, ejerció algo que tanto abrazo, cuido y respeto: su derecho a expresarse. Así la vida y la muerte.

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HACE 6 AÑOS

OSCAR, ERECCIÓN Y CALOR.

OSCAR, ERECCIÓN Y CALOR.

Hola una vez más, me da mucho gusto retomar hakuna matata como la vía de expresión propia y por tanto solo de mi entera responsabilidad. Apenas acabando febrero, me encontré una vez más con la entrega de los premios Oscar de la academia de ciencias y artes cinematográficas de los Estados Unidos, ciertamente me precio de ser un asiduo seguidor de la entrega y de las ganadoras, cuento entre mi colección de pelis, casi 70 ganadoras a mejor película y muchas otras de mejor actor o actriz, mejor película extranjera, mejor película animada y mejor documental, pero este año la entrega me pareció –por así decirlo- simplona, sin “chistito”, muy a pesar de que entre las nominadas estaba una de mis nuevas películas favoritas, “la invención de Hugo Cabret”, siento que la inercia se apoderó de los Oscar, no solamente porque una película que me parece mucho mejor que la ganadora, no haya ganado, sino porque la producción estuvo carente de esa magia y esa imaginación que me atrajeron desde niño.

Muy cerca de mí y lejos de los Oscar, apenas iniciando marzo, tuvo lugar la ceremonia cívica que más espero, la que más disfruto, la que representa y significa tanto para mí como persona y como mexiquense: el aniversario del Estado de México, a la que hemos dejado de llamar erección, no sé por qué razones, pero el vocablo está en desuso, al menos en el tema del festejo. Todavía recuerdo la primera vez que asistí a una ceremonia de entrega de la presea Estado de México, también recuerdo muchos discursos memorables de gobernadores que en esa oportunidad, hacen uso de su mejor oratoria y convierten el acto en una especie de foro al que muchos esperamos con altas expectativas. Esta vez no asistí.

A ambas ceremonias se acude en calidad de 3 supuestos: autoridad, premiado o invitado, aunque también están ahí los organizadores, ambas generan altas expectativas entre quienes tienen intereses particulares, o como en mi caso, porque representa una pasión, por un lado personal y por otro cívica; del modo que sea, en las dos celebraciones, se vislumbra cada ocasión la posibilidad no solo de mejorar la forma sino de hacer más profundo el fondo, sin embargo también de vez en cuando hay celebraciones que brillan más que otras, que resultan más trascendentes, atractivas y memorables.

Humanamente es entendible que en muchas ocasiones nos acordamos de lo peor, así como recuerdo las veces que no ha ganado mi película favorita el premio Oscar y difícilmente recuerdo con detalle aquellas entregas que me complacieron satisfactoriamente; en el caso de las ceremonias del 2 de marzo, opuestamente a la costumbre humana, recuerdo con orgullo y satisfacción la ceremonia de 1998, como el más grato recuerdo, a pesar de que guardo en mi memoria múltiples detalles de otras tantas ceremonias de aniversario.

Algo similar pasa con casi todo en la vida diaria, desde una cotidiana ida a la escuela o al trabajo, hasta la asistencia a una fiesta, un evento, una cita o un encuentro íntimo, a pesar de que estamos conscientes de que cada oportunidad es única, a pesar de lo cotidiana que parezca, muy de vez en cuando la desaprovechamos y pasa a formar parte de la inmensa lista de lo que no recordamos, salvo cuando algo nos disgusta ofende o lastima, porque en ese caso el recuerdo seguramente será permanente.

Finalmente, la esperanza de nuestros esfuerzos es que lo que hacemos trascienda, cada cosa, cada momento, cada tarea, cada reto, debe ser una oportunidad de que todo venga mejor, así la próxima entrega de los Oscar, la próxima celebración del estado, serán mejores que la anterior.

Por las mismas anda nuestro proceso electoral, que no debe tener más atributos que los de legal, con todo lo que implica, participativo, lo que da certeza y ejemplo de una sociedad interesada, a pesar de todo; en este caso, la forma y el fondo tienen la misma medida, lo que merece que todos nos pongamos a la altura de las circunstancias, es una oportunidad única, simplemente porque se nos presenta la ocasión de decidir sobre el rumbo de nuestro futuro como país.

Parece cosa menor si consideramos que nuestra clase política nos ha quedado mal tantas o más veces como la selección mexicana de futbol, de cualquier modo, nuestra responsabilidad es participar, aunque al final no nos guste quien ganó, en este evento, a diferencia de los referidos en este hakuna, no somos invitados, somos organizadores.

PD.

El calor es apenas el prólogo de lo que nos espera en los próximos meses, me refiero al clima, desde luego, y no al ambiente político y electoral porque ese parece frío, pero está que arde.

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